Seguidores

jueves, 14 de febrero de 2013

Ellos

Tontean. Se ríen. Se enfadan. Se pican. ¿Y sabes por qué? Porque se mueren el uno por el otro.



Las personas cambian, los recuerdos permanecen

Ella ha cambiado, su físico ha cambiado y su personalidad también. Ella se ha hecho más fuerte y se siente orgullosa. Ella ha vencido barreras y ha pasado de él. Ella ha aprendido a valorarse y le ha sonreído a la vida. Ella ha pasado de los rumores y ha salido a la calle como si nada hubiera ocurrido.
Cambiar no es malo, siempre y cuando sea para bien, pero existen ciertas personas a las que les molesta que cambies. Esas personas que te critican, que hacen lo imposible por verte mal, que están esperando un mal paso para pregonar y decir "¿Te das cuenta? Tampoco ella es perfecta". Esas que pasan a tu lado altivas como si su actitud te hundiera, esas a las que no vale la pena mirar.
Sin embargo, ella revolucionó todo, cambió todo. Abandonó la idea de gustarle al mundo y pasó a ser una chica normal, sin ataduras ni lamentos. Ella enseñó que para ser fuerte no hace falta tener una coraza, sólo hay que saber ignorar a quien se debe y hablar con quien lo merece. Ella y sólo ella, supo defenderse y salir hacia adelante. 
Da igual lo que los demás piensen, no le molesta. Ella ha cambiado y me alegro. Ella le ha demostrado al mundo lo mucho que vale.
No obstante, no ha olvidado quien es ni de donde viene. No ha olvidado su niñez ni sus amistades. Sigue viviendo en el mismo lugar, rodeada de su familia. No ha olvidado el olor a galletas tostadas que preparaba su abuela. Sigue sintiendo el mar en sus venas. Aún recuerda lo que pasó y lo que ha pasado. Aún se asombra al mirar hacia atrás y ver todo lo que ha sucedido mas lo comprende y aprende de ello. Ella ha cambiado, pero su esencia permanece.


domingo, 10 de febrero de 2013

Hey princesa!

Tú, princesa. Si tú, la que está leyendo esto, levanta la cabeza y sonríe. Sal a la calle con las mejores galas y deslumbra todo lo que te rodea. Sé feliz. Disfruta de cada día. No le des importancia a lo que digan los demás. Camina con el paso firme para que sepan que eres fuerte. Enamórate. Diviértete con tus amigas. Haz locuras. No calles si algo te hace daño. Demuestra lo mucho que vales. Baila. Canta. Cómete el mundo. Juega a ser una niña pequeña para que te traten con mimos. Pasa a ser una gran mujer cuando sea necesario. Sé buena amiga. Levántate. Comete errores. Aprende de ellos. Llora. Ríe a carcajadas. Contagia dulzura. Ten libertad. Ábrete paso entre la gente. Consigue tus metas. Nunca te rindas. Sé tú misma.


miércoles, 6 de febrero de 2013

Decisiones

La vida son decisiones, siempre decisiones. A veces son correctas, otras no pero somos nosotros los que decidimos que hacer y que no hacer, y asumimos sus consecuencias.
Las decisiones que llegamos a tomar son de todo tipo: familia, amigos, estudios, amor...pero siempre es duro decidirse y siempre nos planteamos si lo estamos haciendo mal o no, a quien podremos hacerle daño o si nosotros mismos saldremos perdiendo. Un camino duro supongo.
Aún así, tenemos dos opciones, tomar decisiones y luchar o dejar que otros lo hagan por nosotros y no ser nadie en la vida. Hay que arriesgarse ¿no? La vida es arriesgarse. Las cosas saldrán bien en determinados momentos y mal en otros, pero hay que seguir, hay que demostrar que podemos, hay que decidir.
He caído muchas veces, he hecho muchas cosas mal pero jamás me he arrepentido, no quiero una máquina del tiempo que me devuelve al pasado para poder cambiar situaciones porque he aprendido mucho de ellas y han pasado por algo y ,sobre todo,  las he decidido yo.
Nunca se rindan, el camino es largo y duro pero tiene recompensa. Intenta ser feliz aunque pueda fallar.


viernes, 1 de febrero de 2013

Febrero

Febrero y sus mañanas llenas de cantos. Febrero y las tardes frías de películas y amigas. Febrero y él.
Febrero y una mañana brillante dentro de una extensa cocina haciendo un pastel.  Él y yo nos encontrábamos en la cocina jugando con harina y mezclando ingredientes. Habíamos tenido la inoportuna ocurrencia de hacer un pastel y, más que centrarnos en eso, habíamos manchado toda la encimera. A pesar de eso, me sentía feliz, era un momento feliz porque lograba recordar las innumerables tardes que mi abuela y yo pasábamos en la cocina por el mismo motivo durante mi niñez. 
Me perdí en mis pensamientos durante un segundo, dejé la masa que había enredado en mis dedos sujeta a la tabla de madera y me acerqué a la ventana. Él me siguió con la mirada. Me asomé y pude vislumbrar a los pequeños pájaros que cantaban posados en un árbol, el paisaje en aquel lugar era muy hermoso. Cantabria.
De repente sentí que algo golpeaba mi brazo, cuando volví en mí observé que en su mano había un puñado de harina y que en mi hombro había chocado otro. Eché a correr hacia la mesa y cogí otro puñado, lo tiré sobre su blusa y él me devolvió el golpe dándome en el estómago. Sin embargo, fue más veloz que yo, y antes de que pudiera coger otro había estampado la masa contra la mesa, por lo que la harina sopló en mi cara. Mi pelo y mi lado izquierdo quedaron llenos de ese espeso y blanco polvo, comencé a toser como una tonta a la vez que reía sin parar, y él se acercó a mí para ayudarme. Me acarició la mejilla y el pelo de una manera muy dulce, limpió un poco mis ojos y cuando quise darme cuenta estaba muy cerca de mí, casi podía sentir su respiración.
- ¿Qué pasaría si te besara ahora? - me susurró.
- No deberías...
Cogió mi cara entre sus manos y yo me dejé llevar, aún llena de harina y con media sonrisa.