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domingo, 29 de abril de 2012

Mil sonrisas

Sé que a veces las cosas se ponen difíciles, sé que levantarse después de una dolorosa caida cuesta, sé que sonreir después de haber llorado durante horas no nos gusta, sé que la vida no siempre es de color de rosa. Sin embargo, también sé que hay más momentos alegres que tristes, que la amistad y el amor son dos sentimientos muy importantes para conseguir la felicidad, sé que mientras te rías todo será distinto, sé que bailar y cantar le dan al cuerpo vida, sé que conseguir las metas nos da energía, sé que respirar es el gesto más simple pero a la vez el más importante y sé que la vida es corta y hay que disfrutarla al máximo.
Sé todo esto porque estoy segura de que disfrutar y amargarse van en conjunto pero que la alegría siempre podrá con todo lo demás.



Disfruta de los pequeños momentos que los grandes siempre están presentes.

Ángeles y una amistad por delante

Tú que me escuchas siempre que lo necesito, que aunque me veas sonreir me preguntas si de verdad estoy bien; tú que llegaste en el momento en que más ayuda necesitaba y no dudaste en cederme la mano, la que me apoya y me da fueras para seguir hacia adelante, la que, sin duda, se ha convertido en una verdadera amiga. Tú me preguntas que si me has dejado sola y yo, ¿que puedo responderte?
Pues que no, ya no conozco esa palabra, no significa absolutamente nada para mí. Me siento bien contigo no sé porque lo dudas, eres demasiado especial para mí. Te ayudaré y te apoyaré en todo lo que necesites, te haré reir cuando nadie más pueda aunque tenga que hacer boberías, intentaré que tus problemas se desvanezcan por muy duros que sean, estaré a tu lado siempre. Pasaré tardes enteras hablándote y escuchando lo que tengas que contar, iremos de fiesta y bailaremos sin parar dejándonos llevar por el ritmo de la música, prepararemos meriendas, excursiones y dormiremos juntas después. Haré que la mayoría de tus sueños se cumplan, lloraré contigo cuando te encuentres mal y sonreiré cuando seas la niña más feliz del mundo. Nos convertiremos en personas inseparables o quizás en personas independientes que, a pesar de no verse todos los días del mundo, tienen claro, tanto una como otra, que siempre estarán juntas para lo bueno y lo malo. Te llamaré cuando sea necesario y le sacaré todo el color a la vida por ti.
Eres increíblemente maravillosa, eso no lo dudes nunca. Te quiero!

miércoles, 25 de abril de 2012

Las dificultades tienen un motivo

Si comparten la misma opinión que yo, pensarán que todo ocurre por algún motivo y por mi propia experiencia afirmo que es de esa manera.
A veces, nos separamos de las personas que queremos por un mal entendido o porque no nos sentimos cómodos en su presencia o por cualquier otra cosa que nos ocurra. Esto hace que la relación mantenida desde mucho tiempo atrás se rompa durante un instante, grande o pequeño, para demostrarnos o hacernos pensar que es lo verdaderamente importante. En ese momento lo dejamos pasar pero, a medida que transcurre el tiempo, nos hace daño, nos causa inseguridad y tristeza.
Nos paramos un segundo y lo hablamos, entendiéndolo o no, pero intentamos solucionarlo. Todo empieza a retomarse de nuevo aunque en un principio te sientas desorientada y sin saber que hacer. Nada encaje, todo ha cambiado y tú intentas jugar a un puzzle de mil piezas donde cien faltan.
Sin embargo, amanece un día o empieza a apagarse una tarde y aparecen esas personas. Sin darte cuenta, comienzas a sentirte agusto de nuevo, hablas sin problemas, compartes momentos, caprichos y las más locas confidencias. Ahora todo pega, todo está bien formado.
Tal vez me haya costado darme cuenta, pero nuestra unión es importante. Más vale tarde que nunca.

martes, 24 de abril de 2012

Todos los días de mi vida

Hola bloggers!
No sé si la han visto ya pero "Todos los días de mi vida" es una película preciosa que relata como el amor más profundo puede salvar la enfermedad más complicada. Espero que les guste.
Muchos besos.

lunes, 23 de abril de 2012

Por fin...

Saber que todo va bien aunque no sea absolutamente cierto te convierte en la persona más feliz del mundo. Te sientes llena, viva, todo te parece perfecto y armonioso, nada puede acabar con tu entusiasmo y sólo piensas en que, a partir de este momento, todo irá bien.
Tienes ganas de gritarle al mundo que nadie puede contigo, que eres fuerte y que, pase lo que pase, seguirás en pie sin que nada pueda tumbarte por mucho que duela.
Por fin, la libertad te acompaña y el sol brilla más que nunca, te brilla a ti o eso te parece. La emoción puede con tu mente, no piensas, no manejas nada de lo que hay a tu alrededor, sólo eres consciente de tu felicidad y de la felicidad de los que te rodean porque te ven sonreir.
Esta es una de las sonrisas más placenteras que hubiera imaginado jamás.

miércoles, 18 de abril de 2012

Felicidad

Felicidad. Felicidad total es lo que deberíamos tener todos, una felicidad infinita que no se agotara nunca pero sabemos que no puede ser así. De vez en cuando, tenemos ese día de bajona y no sabemos el porqué, solo queremos estar solos y pensar, irnos del mundo y llorar a escondidas. Todo nos resulta oscuro y estúpido aunque sabemos que no vale la pena entristecerse. Cogemos la tableta de chocolate, enchufamos la tele o un libro y dejamos de existir.
Sin embargo, me siento peor haciendo esto, vale que tengamos derecho a estar mal, pero si me pongo a pensar en todas las cosas buenas que tengo en la vida: unos estudios, unos amigos estupendos, una familia fantástica, un novio inigualable, etc. no puedo molestarme tanto. Y, sobre todo, en esas personas que ni siquiera pueden salir a la calle debido a que se encuentran atados a una cama, quizás, para siempre.
Lo dicho, podemos estar tristes algún día, podemos llorar y patalear, podemos quejarnos pero luego debemos recomponernos y seguir adelante. La vida existe para disfrutarla y vivirla al cien por cien ya que solo hay una, y, como dicen los adultos, sólo se vive una vez. Así que sean felices, es lo que más valor tiene.

                           

Recuerdos

Aún recuerdo esos bollos con chocolate que me comía de pequeña; mi abuela los preparaba durante la Navidad y mis primos se acercaban a la mesa con los ojos bien abiertos, mojándose los labios con la lengua. Mi abuela se sentía muy agusto cuando nos observaba tan complacidos y contentos, nos manchábamos las boca de chocolate y nuestros padres nos sacaban fotos para el recuerdo. Sin embargo, vamos creciendo y nada es lo mismo.
Ahora no son bollos de chocolate sino mantecados, ya no somos niños (aunque algunos quedan), la independencia aumenta y la edad influye. Ahora nuestros padres no nos fotografían sino que lo hacemos nosotros mismos, y mancharnos la boca es de mala educación. Pero nada de esto me parece triste ya que, a pesar de que hemos crecido, mi abuela sigue preparando esos pastelitos con la misma ilusión y el mismo cariño de siempre, saben tan buenos o incluso mejor y ella sigue sonriendo cuando nos ve comer. 
Seguramente estarán pensando que por qué cuento esto, pues tiene un razón simple; mi abuela es una persona maravillosa que me ha criado desde niña y significa demasiado para mí, su cariño es cálido cuando lo necesitas y siempre tiene una sonrisa en la cara. Sólo quería compartir con ustedes el valor que para mí representa y decir que las abuelas son personas importantes.

domingo, 15 de abril de 2012

Perfectamente imperfecta

Desde pequeños nos enseñan a tener buenos modales, a expresarte si algo te parece mal y a callar cuando es necesario, a valorar los momentos más pequeños y disfrutar los grandes, a ser buenas personas y a ayudar a los demás pero, ¿nos han enseñado alguna vez a comernos el mundo o a saltarnos las normas de manera sana?
Odio la perfección, pero la odio hasta el límite de haber intentado ser perfecta y,como consecuencia, haber sufrido muchas decepciones. Sí, de acuerdo, hay que hacer las cosas bien y todo eso, pero no significa que todo tenga que ser siempre como dicen los demás; cada uno de nosotros es distinto, tenemos sueños distintos, caminos distintos, gustos distintos, sonrisas distintas, etc. Y hay que conservarlo. Conozco a varias personas "perfectas" y sinceramente es lo peor que pueden hacer porque ,a pesar de negarlo, no son felices y yo entiendo como se sienten. Por eso quiero que cada uno de ustedes se una al club de los perfectos imperfectos, siendo YO la primera componente.

miércoles, 11 de abril de 2012

Sí, es así

Sí, estoy cansada, cansada de callar, de escuchar siempre las mismas historias, de guardar secretos que ni siquiera me pertenecen, de decirle que si al mundo. Pienso que es culpa mía, yo cedo mi mano porque me gusta ayudar porque quiero que los demás estén bien, porque quiero que se sientan felices pero, y ¿yo? Me hago a un lado, paso de mi, no me preocupo por mi, hago oidos sordos a mi cabeza, nada más. Sin embargo, a pesar de ser feliz haciendo esto, me he cansado. No me he cansado de ayudar, no, no es eso, sólo me he cansado de sentarme frente a personas vacías que nunca tienen nada nuevo que expresar.

martes, 10 de abril de 2012

Cuantas decisiones

En muchas ocasiones, se nos presentan diversos caminos y no sabemos cual elegir, bien porque somos indecisos o porque queremos asegurarnos de que el elegido será el adecuado. Unas veces nos precipitamos, otras nos paramos a pensar dos veces antes de decidir y, en mi opinión, esta segunda opción cuesta muchísimo más. Me gustaría no pensarlo, simplemente actuar ya que soy de ese tipo de personas que se comen mucho la cabeza y, debido a ello, se encuentran muchas veces en un pasillo sin salida. Me gustaría decidir por mí no por lo que el resto del mundo quiera, y me gustaría hacerlo ahora, en este preciso instante. Al fin y al cabo, nuestra vida es nuestra y nadie la puede vivir por nosotros. Podremos equivocarnos sí, es cierto, pero nunca lo sabremos si no nos arriesgamos, ya que realmente la vida trata de eso, de arriesgar.

jueves, 5 de abril de 2012

Algunas cosas desaparecen con el tiempo

Para siempre, que expresión tan difícil de definir. No creo que exista un para siempre en todos los sentidos, al menos, no en lo que a mí respecta. En muchos casos ese para siempre se convierte en un se deteriora y, sin darnos cuenta, todo cambia; nada es como antes.
Duele que se acaben la confianza y la sinceridad, que cueste contar los problemas, que nos sintamos desplazados y distintos. Aquello que pensabas que nunca acabaría, acaba o va acabando poco a poco y te sientes mal, aunque sabes que recuperarlo será complicado. Luchas por retenerlo pero no puedes porque, cuando te das cuenta de que ya no está, es tarde para recuperarlo y nadie puede retroceder en el tiempo.
Por mi cabeza navega una pregunta, ¿qué ocurre con la confianza?, como respuesta, solo veo que se apaga. No sólo sucede porque tú quieras sino porque también los demás lo permiten y se deshacen de lo que no les interesa o de lo que no les apetece seguir manteniendo. Y sí, duele pero hay que aceptarlo tal y como llega.
A mí me ha ocurrido, he tenido esa sensación, esa angustia de perder algo que lleva toda una vida conmigo pero que ha desaparecido; ya nada es lo mismo aunque se intente disimular; ya todo es incómodo aunque se intente aparentar que todo sigue igual; ya todo queda destruido; ya todo deja de tener significado; ya todo deja de existir. Y sigue doliendo.

martes, 3 de abril de 2012

Ella y su sonrisa

He nombrado muchas veces a una chica de pelo negro y ojos grandes; una chica normal pero a la vez distinta; una chica pequeña de tamaño y grande de corazón; una chica demasiado importante para mí; una chica llamada Ángeles.
Ella apareció en mi vida de repente, sin avisar y cuando más lo necesitaba. Ella extendió su mano, me agarró y escuchó lo que tenía que contar; me comprendió y me sacó sonrisas. Ella confió en mi y consiguió que, en poco tiempo, yo confiara en ella; me abrió las puertas de su casa y compartimos unas tardes muy entretenidas disfrutando juntas, siendo amigas. Ella es aloacada, extrovertida, risueña, coqueta, entusiasta, soñadora...es todo lo que alguien desearía ser, y yo la quiero con sus virtudes y sus defectos porque me ha ayudado y la conozco desde octubre, porque me ha apoyado sin preguntarme que había pasado, porque me ha cuidado y me ha llamado cuando me encontraba mal; simplemente, porque ha estado conmigo. Podría decir muchísimas cosas más pero las páginas se quedarían cortas.
Eres estupenda, increiblemente fuerte y una amiga incomparable. Gracias por todo.