Aún recuerdo esos bollos con chocolate que me comía de pequeña; mi abuela los preparaba durante la Navidad y mis primos se acercaban a la mesa con los ojos bien abiertos, mojándose los labios con la lengua. Mi abuela se sentía muy agusto cuando nos observaba tan complacidos y contentos, nos manchábamos las boca de chocolate y nuestros padres nos sacaban fotos para el recuerdo. Sin embargo, vamos creciendo y nada es lo mismo.
Ahora no son bollos de chocolate sino mantecados, ya no somos niños (aunque algunos quedan), la independencia aumenta y la edad influye. Ahora nuestros padres no nos fotografían sino que lo hacemos nosotros mismos, y mancharnos la boca es de mala educación. Pero nada de esto me parece triste ya que, a pesar de que hemos crecido, mi abuela sigue preparando esos pastelitos con la misma ilusión y el mismo cariño de siempre, saben tan buenos o incluso mejor y ella sigue sonriendo cuando nos ve comer.
Seguramente estarán pensando que por qué cuento esto, pues tiene un razón simple; mi abuela es una persona maravillosa que me ha criado desde niña y significa demasiado para mí, su cariño es cálido cuando lo necesitas y siempre tiene una sonrisa en la cara. Sólo quería compartir con ustedes el valor que para mí representa y decir que las abuelas son personas importantes.
para mi mi abuela tambien fue muy importante, me ha gustado mucho este post, me ha llegado!
ResponderEliminarxxx
http://girlsjustwannahavefun14.blogspot.com.es/
Muchas gracias! Y me ha gustado tu nueva entrada :)
ResponderEliminar