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lunes, 30 de julio de 2012

Seamos felices siempre

Amaneció tiernamente en medio de las extensas montañas que protegían el pequeño pueblo de Barriopalacio, el sol apenas rozaba el cielo y su luz era cálida. El verano empezaba a ser acogedor y fresco.
Yo había despertado antes del amanecer sólo por el lujo de tomarme un cortado bien caliente, ya que al salir el sol, haría demasiado calor para tomar algo tibio. Miraba a través de la ventana mientras contemplaba el hermoso paisaje que me rodeaba y pensaba en lo feliz que me hacía aquel lugar.
Lo tenía todo, unas montañas exquisitas aún por recorrer, una brisa veraniega con olor a mar, un recorrido de dos kilómetros para llegar a la playa y unas casitas de campo apropiadas para cada época del año. Con sus grandes ventanales cubiertos de vidrieras y sus preciosos tejados rojos.
Aquel lugar sólo transmitía paz y tranquilidad y yo era inmensamente feliz.
No podía pedir más, tenía una familia numerosa que me adoraba, unos amigos que admiraba porque jamás habían dejado que me invadiera la soledad, un novio demasiado encantador, una casa perfecta, un trabajo que me hacía sentir completa, una salud magnífica y no me faltaba amor.
¿Quién podría quejarse viviendo así? Era libre, podía hacer cualquier cosa, no sufría derrumbamientos porque sabía valorar lo que me presentaba la vida, era afortunada porque podía correr y respirar aire limpio, aprendí a disfrutar de cada momento  como si fuera el último y no tenía necesidad de cubrir caprichos porque estaba llena.
Nada me ataba a una cama ni a una máquina de hospital. Era muy afortunada.
Era y soy feliz.

P.D: La serie de "Pulsera Rojas" me ha inspirado y me ha dado razones para  escribir este pequeño relato. Seguramente, la mayoría de ustedes la vean o han visto su publicidad, por ello, la recomiendo porque a mi me ha hecho pensar y recapacitar en muchos aspectos.
No tenemos derecho a quejarnos, somos demasiado privilegiados.


domingo, 29 de julio de 2012

Una frase de pelicula



La vida no se mide por las veces que respiramos sino por las veces que nos cortan la respiración.

Gracias Anna

Hola seguidores! Qué tal va todo?
Esta entrada se la quiero dedicar a Anna, la niña de mi preciado Moscú, (me gustaría visitarlo algún día) que me nominó para hacer unas preguntitas que les dejo por aquí, y así valorar los blogs más bonitos que tenemos o los más que nos llaman la atención.
Es una niña encantadora y pueden seguirla aquí http://people-change-memories-dont.blogspot.com.es
Un beso a todos!


PREGUNTAS:


1º ¿Qué te gustaría hacer más adelante? Acabar cuarto de la ESO con buenas notas, estudiar Bachillerato en algun instituto de Barcelona y luego estudiar en la Universidad periodismo o algo relacionado con economia.

 2º ¿Hay algo que deberías hacer ahora pero no lo estás haciendo? Si, deberia de estar escribiendo la historia que voy a mandar al concurso PEJR II.

3º ¿Cuál es tu color favorito? Naranja, blanco y verde

4º ¿Qué música te gusta? Pop, Rap y otros.

5º ¿Cuál es tu animal favorito? Los gatos

6º ¿Cuál es tu estilo? Pues no lo se, sigo la moda a mi manera.

7º ¿Cómo estas vestido ahora? Shorts vaqueros y camiseta de tirantes

8º ¿Te gusta bailar? Si, me encanta.

9º ¿Te gusta cantar? Si, me gusta, aunque no se me da muy bien que digamos.

10º ¿Que canción escuchas ahora? Whistle de Flo Rida

11º ¿Crees que tu blog es lindo? Bueno, creo que si, que no esta mal, pero eso no lo tengo que decir yo, sino que opinen mis seguidores :)

Estas fueron sus respuestas, ahora ustedes deben poner las suyas. A mí me gustaría nominar en especial a:

Porque es una gran amiga que siempre está cuando más lo necesito, aunque debo admitir que todos los blogs que sigo son hermosos, no sabría por cual decantarme.

domingo, 22 de julio de 2012

El enmascarado de París

Todo se encontraba en una profunda oscuridad, la ciudad en su totalidad era silencio y lo único que alumbraba mi camino era la nítida luz de la luna. Yo corría y corría a toda velocidad, tratando de esquivar esos pasos que me perseguían desde la salida del teatro. No sabías porqué pero mi presentimiento no era bueno y yo estaba aterrorizada ante la idea de que pudiese atacarme. Doblé la esquina a la derecha en una de las calles más largas de París y me encontré en un callejón sin salida, sólo veía paredes altas hechas de ladrillos fuertes y de un color rojizo que parecía sangre.
Mi garganta se había cerrado a causa del miedo y de la fría humedad que cubría la noche, mis pies flaqueaban de miedo y no sabía donde esconderme, lo pasos se escuchaban cada vez más cerca y estaban empezando a temer por mi. En medio de la ocuridad, divisé unos contenedores de basura así que me escondí tras ellos e intenté aguantar la respiración. Y lo escuché, ya estaba allí, buscándome, vi sus pies paseando ligeramente por el pequeño callejón mientras yo, escondida detrás de los contenedores y aplastada contra la pared, palidecía e intentaba no sollozar. Tenía que ser valiente y no podía permitirme mover ni una de mis extremidades.
Los pasos pararon durante unos segundos, dieron media vuelta y salieron corriendo de aquel callejón; respiré profundamente aunque aún no estaba tranquila e intentando alumbrar con la escacez de luz que llegaba, miré hacia la entrada para asegurarme de que no había nadie. A pesar de que todo volvía a ser silencio, mantuve mi cuerpo inmóvil durante unos cuantos minutos más, luego decidí salir y huir lo más rápido posible hasta mi hotel prometiéndome que a la mañana siguiente todo habría sido un sueño. Sólo había corrido un par de metros cuando alguien agarró mi hombro y me empotró contra la pared, fue tal el estruendo que la cabeza me daba vueltas, noté como cada músculo de mi cuerpo se tensaba y como mi garganta no era capaz de emitir ningún sonido, además, en esa parte de la ciudad ¿quién podría escucharme? Intenté por todos los medios no respirar y mantener la calma pero me era totalmente imposible. Entonces lo observé, unos ojos negros como la noche me miraban a través de un pasamontañas que le cubría toda la cara, sus brazos eran fuertes y sus manos me presionaron aún más contra la pared, de tal forma que, ni si quiera, podía mover un dedo. Se encontraba frente a mí aguantando mi mirada, se acercó más quedándose a escasos centímetros de mi cara y yo la giré como malamente pude, no obstante, él fue más rápido que yo y la mantuvo al frente. Me soltó para destapar su cara aunque su cuerpo aún me estrechaba contra la pared así que aproveché la ocasión y le propiné una patada en pleno estómago haciendo que cayera al suelo quejándose de dolor. Me solté y corrí lo más rápido que pude hasta llegar a mi hotel que no se encontraba muy lejos de allí; fui capaz de mirar hacia atrás un segundo y él seguía tumbado en el suelo aunque sabía que esta batalla no había acabado.


jueves, 19 de julio de 2012

Lo increíble puede llegar a nosotros cuando menos lo esperamos

Aún recuerdo ese día, tú subías y bajabas escaleras como si tu vida dependiera de ello, con tu pelo negro al viento y esos grandes ojos mirando a todas partes buscando algo sin saber exactamente el qué. En uno de esos recorridos, paraste y me miraste sólo para dedicarme una de esas sonrisas que tanto admiro, como transmitiendo un "Hola, ¿como estás?", esperaste a que te devolviera la sonrisa y seguiste tu camino. Fue extraña esa sensacion que recorría mi cuerpo, una niña extraña a la que no conocía de nada, se para para sonreírme a mi; llegaste como un soplo de aire fresco, como ese rallito de sol que llevas esperando tanto tiempo.
Me encantó de repente tu alegría, tu mente alocada, tu sencillez y tu cariño, me acogiste como a una más, una niña que apenas conocías pero a la que trataste como si fuese una amiga más. Comencé a conocerte y me dí cuenta que detrás de ese caparazón que te ponías para protegerte de las heridas, se escondía una persona grande y sincera. Y surgió una amistad.
Te conté secretos, nos tomamos vasos de chocolate caliente en invierno, nos reímos de boberías que para nosotras eran importantes y soñamos con un presente estupendo. Nos apoyábamos y nos apoyamos en los peores momentos y si surgía algo incómodo siempre nso encontrábamos en pie para defendernos. En un sentido literario, caiste de cielo con un abrigo de seda para hacerme sentir segura de nuevo y nunca llegarás a saber cuanto te lo agradezco. Eres íncreíble.

Una amistad puede nacer sin darnos cuenta, no hay que conocerse necesariamente desde hace años para sentir en tu interior esa inmensa felicidad de compartir con alguien tus experiencias.

Sin respuestas

Me pregunto de nuevo qué significo en vuestras vidas, a qué lugar pertenezco dentro de ellas y si estoy de paso o debo quedarme. A veces, tengo claras las respuestas pero otras veces no. Unos días somos inseparables y otros ni nos llamamos, podemos echarnos de menos como aborrecer estar juntas y todo eso, al final, acaba siendo como una motaña rusa: sabes que llegan los altos y los bajos pero, aunque digas "estoy preparada", nunca lo estás.
He pasado noches pensando que las cosas pasan por algún motivo pero no a todo lo que ocurre se lo encuentro, puede que el tiempo decida el lugar de cada uno, puede que las relaciones no duren eternamente aunque duele creerlo, puede que sólo sea una más en el camino y puede que no consiga hacerme a la idea de que siempre no estarán ahí.
Hemos tenido baches, es cierto, pero los hemos superado; nos hemos sentido solas pero hemos vuelto a unirnos pero parece que nada de eso vale o no intenta ser valorado. Entonces llega el momento en el que pregunto "¿Qué estoy haciendo realmente aquí?".

lunes, 16 de julio de 2012

Concierto de Luis Fonsi

Hola a todos/as!
El viernes pasado fue el concierto de Luis Fonsi, mi cantante favorito, y yo no podía faltar. Como nadie quería acompañarme, mi novio fue tan maravillosamente encantador que, a pesar de no gustarle, me hizo el caprichito y fue conmigo.

Duró dos horas pero a mi se me fueron demasiado rápido, él cantó genial como siempre y nos llenó de sensaciones, transmitiendo sentimientos con cada una de sus canciones. Pasó de las lentas a las movidas sin darnos cuenta, habló de amor y de desamor, con cada canción intenta hacernos pensar en algo. Cualquier tema basta.



Me quedé ronca de tanto cantar, a la mañana siguiente me dolían muchísimo los pies y la espalda, pero nada comparado con la emoción que sentí al verlo ante mí, por segunda vez. El año pasado fui a la firma de discos de su nueva colección y pude robarle una foto y un abrazo.




Casi le arranco el brazo a mi novio cuando salió por primera vez y creo que unas cuantas veces tuvo que avergonzarse de mi porque no paraba de gritar jaja, pero yo lo pasé estupendamente bien. Si puedo subo un video de alguna canción. Fue un concierto precioso!

domingo, 15 de julio de 2012

Aquí y ahora

Las personas en todo su conjunto, y no creeré a nadie que me de un "no" por respuesta, pensamos constantemente en el futuro. Nos planteamos como será nuestra vida dentro de algunos años, como viviremos, como será nuestra casa, y todas esas cosas que la mayoría piensa. Es normal, desde mi punto de vista, tener clara la meta de una carrera, un trabajo e ilusiones, muchas ilusiones, que de ello vivimos. No obstante, obsesionarnos con un futuro próximo no es recomendable. Yo, por ejemplo, soy una chica de altos vuelos, me encanta viajar y, de hecho, quiero vivir fuera, terminar mi carrera fuera y trabajar donde esté, y todo eso es muy bonito hasta que dejas de lado el presente.
Porque, sinceramente, ¿qué importa más que el propio presente? Es nuestra vida, la que estamos viviendo ahora, la que gozamos y disfrutamos porque nos toca y nos apetece. Debemos valorar los pqueños detalles y difrutar de los diesisiete, los veinte, los treinta y el resto, porque cada edad tiene un algo especial. No hay que tener prisa, solo detenerse ante la vida y decir "Estoy aquí, en este instante, ahora, en el minuto cero, para disfrutar y ser feliz". Al fin y al cabo, el pasado fue y el futuro será, pero el presente está siendo y hay que agarralo fuerte para que no se nos vaya de las manos.

jueves, 12 de julio de 2012

TGDT

Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que ella haya colgado compruebas que lo ha hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo...

domingo, 8 de julio de 2012

Un pequeño fallo, un gran cambio.

Aún recuerdo esos días cálidos de verano que pasamos juntos, caminando por la playa, contándonos secretos, espantando a las palomas y visitando los lugares más extraños. Eramos unos niños con ganas de disfrutar y jugar, con ganas de vivir aventuras y de bañarnos en el mar hasta que se nos arrugaran los dedos. Corríamos felices, sin preocupaciones, sólo acordándonos de aprovechar al máximo los días.
Pero crecimos, nos convertidos en adolescentes, todo cambió y se hizo frío. Suponíamos que nuestra amistad infantil duraría eternamente aunque no fue así. Me fallaste, te conté un secreto importante y me fallaste, lo contaste y me mentiste. No podía creerlo, eramos amigos, amigos inseparables, amigos para lo bueno y lo malo. Lo pasé mal, me dolió y lloré, pero no por ti, sino por el fallo.
En fin, supongo que la vida es así, la gente cambia, los ambientes cambian y todo resulta distinto. Esos niños que un día reían juntos, se han convertido en adolescentes que ya ni se transmiten confianza.

viernes, 6 de julio de 2012

Perderme en tu mirada

Nos encontramos en un combate de miradas, la más pura, la más profunda, ¿cuál ganará? Llevamos horas uno frente al otro, observándonos, sin dirigirnos una sola palabra, sólo dirigiéndonos miradas. Sonríes de vez en cuando, haciendo que me ruborice y aparte la cara, pero yo no te dejo ganar y te someto a miradas llenas de picardía. Puedo leer tus pensamientos y tus emociones a través de tus ojos, son la puerta del alma, sé cuando estás alegre o triste, sólo me hace falta mirarte.
Seguimos frente a frente, sin cansarnos, casi sin pestañear, es muy divertido ver como sonríes mientras intento respirar despacio, con calma, para no perder el control de la situación. Pero en un segundo, de repente, dejo de mirarte y atrapo tu cara entre mis manos. Me acerco despacito y te beso, un beso ligero, flotando en el aire. Tú pierdes la concentración y te rindes, vuelves a besarme pero esta vez con un abrazo, un precioso abrazo. Vuelvo a mirarte a los ojos y sonriendo te digo:
- ¡He ganado yo!
Y te ríes, y vuelves a besarme y nos sentamos juntos a contemplar la luna que ha salido sin darnos cuenta.

martes, 3 de julio de 2012

¿Qué puedo decir de ellas?

Una chica rubia, de ojos azules, increíblemente simpática y cariñosa, una amiga de verdad. La conozco desde pequeña pero nos volvimos a reencontrar hace cuatro años. Es una de esas personitas con las que, a pesar de hablar poco, paso unos momentos inolvidable y puedo contar con ella para cualquier cosa. Para mi es como una hermana y la quiero con locura.





Mi amiga desde pequeña y la persona más loca del mundo. Es estupenda y siempre tiene algo nuevo que contar. Niña de confesiones, risas y noches en vela. Vivir con ella el día a día es como compartir tu vida con una persona.

Mi niña pequeña de tamaño pero grande de corazón. Fue la que me acogió cuando más lo necesitaba y agarró mi mano fuerte para que no cayera. La que me saca sonrisas y hace que aflore toda mi locura. Sin ella no podría ser yo misma del todo. Es fuerte, mucho, aunque ella lo niegue y sabe escuchar.





La bailarina y la vergonzosa en determinados momentos. Adoro su sonrisa porque es perfecta y siempre tiene la palabra adecuada si lo necesitas. Salir con ella es tirarte al suelo de la risa y dormir juntas una noche entera junto a Sheila (2º en foto) es peor que una tormenta.













Esta es la niña más tímida que quizás puedas encontrarte pero tiene unos arranque que te dejan sin palabras. A veces no notas su presencia, pero sabes de sobra que está a tu lado para lo que necesites.








La más loca de todas, se lo aseguro, y con un carácter muy fuerte pero el corazón no le cabe en el pecho. Te hace reir aunque no te apetezca y siempre sabe que decir, ya sea malo o bueno. Creo que sólo una vez la he visto llorar.







Y bueno, mi hada madrina, pues aunque no nos vemos muy a menudo sabemos en que momento nos encontramos mal o bien, nos escuchamos sin criticar y con paciencia, y a pesar de los dos añitos de diferencia, estamos unidas como hermanas. La quiero demasiado.