Seguidores

jueves, 15 de noviembre de 2012

A^2

Una tarde agradable, una risa contagiosa, palabras y confidencias que vienen y van, comodidad y calidez, alegría que no puede describirse y amigas unidas en una. No hay adjetivos valorativos que las describan, no existe la palabra perfecta para hablar sobre ellas, no hay nada que pueda superar sus ganas de hacerme sonreír y no hay nada que pueda superar mis ganas de estar a su lado.
Una conocida de casualidad, otra conocida en una playa, dos amistades importantes y grandes, muy grandes, que han sabido llenarme de buenos momentos, de encanto y de locura. Me han tendido la mano cuando no he podido caminar sola, hemos imaginado una futura amistad juntas y han dejado una huella en mi. Por deber, les debo mucho, tanto o más de lo que valen porque son demasiado valiosas. La felicidad está en ellas, en su sonrisa, en su mirada, en todo lo que las rodea. Son ellas, son únicas. Y saben de quienes hablo.


domingo, 16 de septiembre de 2012

Dureza

Dicen que el tiempo y los errores cometidos hacen que nuestro corazón se enfríe y que nuestra mente madure, nos convertimos en personas más duras, más orgullosas y no tememos tanto a lo que antes no podíamos acercarnos. Cambiamos, maduramos, crecemos, como quieran llamarlo, nos convertimos en adultos, y los cambios suceden cuando menos lo esperamos. Nos critican y sólo son capaces de pronunciar "Has cambiado demasiado" y tú no puedes evitar decir "Me han enseñado a hacerlo". La vida te va enseñando a respirar profundamente mirando al frente y diciendo "Es hora de vivir la mía", te va enseñando a valorar los pequeños detalles y a no creerte menos que nadie. Es una actitud diferente, más dura pero diferente, una actitud a la que cuesta acostumbrarse porque sabes que sigues siendo tú pero de una forma distinta, ya nada es como antes. Momentos inolvidables, heridas que no terminan de curarse o que, cuando están terminando de cicatrizar, alguien vuelve a rasgarlas, todo esto nos enseña a cambiar, a ser más fuertes, a tirar del carro como si nuestra vida dependiera de ello. 
Reflexionas, miras atrás y sólo puedes enterrar todo eso que te ayudó a volar, dándole las gracias pero advirtiéndole que no vuelva más, que te toca vivir el presente y el futuro, que el daño causado, atrás queda. Te conviertes en un ser fuerte, valiente, en ti misma. Te vuelcas en cosas más importantes, en cosas que realmente valen la pena y te sientes diferente.
A mí me ha costado aceptar este cambio, aprender que no siempre actuaré igual aunque la situación sea la misma, aprender que el tiempo pasa y las gente cambias, que las críticas son ciegas y que la madurez las deja a un lado.
Quizás me he vuelto mala, pero sólo pretendo ser feliz, aunque en un futuro pueda fallar.