A esta preciosa niña la conocí a finales del año 2011 y ha formado gran parte de mi 2012. Nos presentamos en el instituto, pocos días después de empezar las clases y desde ese momento notamos que había una conexión especial. Ella también apareció en el momento indicado, como si fuese para mi, me ayudó mucho y supo aconsejarme sobre lo que hacer y lo que no. Se creo entre nosotras una complicidad fuerte, algo que nunca llegamos a entender porque ambas somos muy desconfiadas, pero algo nos advirtió de que la amistad era segura, que no iba a dañarnos, y así ha sido hasta ahora.
Admito, afirmo y juro que esta mujer tiene un corazón enorme y sabe mejor que nadie lo que necesitas en cualquier momento. Ha sido compañera de risas, de fiestas, de quejas, de lágrimas, de películas, de escándalos musicales y de secretos. Estamos para todo en cualquier momento y en cualquier lugar, no importa la hora ni el día, sólo lo que suceda.
Le debo mucho, más de lo que nadie puede imaginarse, y ha sabido estar a mi lado siempre. Incluso cuando nadie era capaz de imaginarlo ella estaba a mi lado sonriéndome y diciéndome que todo va bien.
Gracias por todo lo que me has hecho vivir, por subirnos a una mesa a bailar "Au si te eu pego" en un asadero, por saber con una mirada lo que nos ocurre, por contar contigo en todo momento, por ayudarme y aconsejarme y por hacerme reír. Sabes que estaré aquí en todo momento, siempre.
Te quiero