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viernes, 4 de enero de 2013

Una mirada al pasado y un camino al futuro

Si parara un segundo y echara la vista atrás me encontraría muchas cosas que ahora no tengo y muchas cosas que conservo. Volverían a mi los recuerdos de mi niñez, las amigas que tuve, las que se han quedado y las que se fueron, las caídas y los golpes duros a pesar de ser una chica fuerte, las miradas cómplices; miraría toda una vida. Sin embargo, me encuentro en el presente y estoy orgullosa de todo aquello que he vivido, me siento formada y madura, llena de ganas de seguir avanzando y descubriendo cosas nuevas.
También yo he cambiado, no sólo lo que me rodea, ha crecido mi persona, he pasado de ser una chica tímida y callada a una que dice lo que piensa cuando lo necesita, he pasado de regirme por todo a saltarme algunas normas sólo cuando es necesario, he aprendido a decir que no, he encontrado un caparazón suficientemente fuerte para que no puedan causarme daños y he conseguido lo que un día me propuse.
Nada de esto ha sido fácil aunque a veces mire atrás y piense que sí. Ya no doy importancia a los comentarios ni a las críticas, ahora puedo ser yo misma.
Si le diera al tiempo hacia atrás cambiaría cosas o intentaría resolver problemas que tuve, pero si lo pienso ahora me doy cuenta que quizás sin esas cosas mal hechas no tendría lo que he encontrado ahora, no sabría todo lo que he aprendido, quizás no sería la persona que está escribiendo aquí en estos momentos.
Por eso me siento satisfecha y orgullosa, por eso sé que puedo salir a la calle con la cabeza alta y los tacones pisando fuerte (como dice Andrea Manzanares) y sé que mi futuro, con tropiezos o no, será emprendedor y divertido.
Gracias al mundo por ayudarme a entender que esto sólo sucede una vez.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Ángeles



A esta preciosa niña la conocí a finales del año 2011 y ha formado gran parte de mi 2012. Nos presentamos en el instituto, pocos días después de empezar las clases y desde ese momento notamos que había una conexión especial. Ella también apareció en el momento indicado, como si fuese para mi, me ayudó mucho y supo aconsejarme sobre lo que hacer y lo que no. Se creo entre nosotras una complicidad fuerte, algo que nunca llegamos a entender porque ambas somos muy desconfiadas, pero algo nos advirtió de que la amistad era segura, que no iba a dañarnos, y así ha sido hasta ahora.

Admito, afirmo y juro que esta mujer tiene un corazón enorme y sabe mejor que nadie lo que necesitas en cualquier momento. Ha sido compañera de risas, de fiestas, de quejas, de lágrimas, de películas, de escándalos musicales y de secretos. Estamos para todo en cualquier momento y en cualquier lugar, no importa la hora ni el día, sólo lo que suceda.
Le debo mucho, más de lo que nadie puede imaginarse, y ha sabido estar a mi lado siempre. Incluso cuando nadie era capaz de imaginarlo ella estaba a mi lado sonriéndome y diciéndome que todo va bien.

Gracias por todo lo que me has hecho vivir, por subirnos a una mesa a bailar "Au si te eu pego" en un asadero, por saber con una mirada lo que nos ocurre, por contar contigo en todo momento, por ayudarme y aconsejarme y por hacerme reír. Sabes que estaré aquí en todo momento, siempre.

                                                                Te quiero