Vamos a contar un cuento. Vamos a imaginarnos un mundo feliz, un mundo lleno de paz y de armonía. Vamos a visualizar a buenas personas que obran bien. Vamos a representar una buena conducta social. Es lo que le falta a nuestra realidad ¿no?
¿Cómo puedo no darse cuenta el mundo de lo que sucede?¿Cómo pueden ignorar la pobreza, la crisis o las guerras? No lo comprendo. Nadie se preocupa, nadie hace nada, nadie convence a los demás para que se ensucien las manos y busquen una solución. Estamos en ruinas pero somos capaces de evadirnos comprando entradas para un partido de fútbol, emborrachándonos porque no hay dinero, inventando excusas para no chocarnos de frente con lo que nos rodea.
Pues yo amigos estoy cansada, sé que no soy una adulta y que una única persona no mueve el mundo pero puede aportar su grano de arena. Me encantaría luchar contra las injusticias, me encantaría ser capaz de mejorar el mundo, me gustaría poder reparar el daño causado por los desahucios y muchas más cosas que no se encuentran a mi alcance. Es cierto que antes todo se encuentran los míos, pero me preocupa el bienestar de los demás, principalmente porque lo que ellos están viviendo podría tocarme a mi.
A ver si abrimos los ojos y espabilamos de una vez. No somos críos.